Almorzando en «Pun Kay»
![]() |
| Sopa de pollo |
Este es uno de esos sitios que siempres quise visitar. Es más, por restaurantes como este es por los que quise escribir sobre gastronomía.
El Pun Kay es un sitio de culto, o debería serlo, ya que es un lugar consagrado exclusivamente a aprender 2 cosas fundamentales en la gastronomía: la cocina de autor, y el cocinero como guía sibarita.
En palabras del gran Fausto Li, dueño y cocinero absoluto de este excelente restaurante, si quieren chifa vayan a otro lado. Aquí se sirve comida de culto.
Y es que al entrar y ver la casi nula decoración de la entrada, que lleva a un salón principal con vista a una cocina brillante, diseñada por el mismo maestro Li, te das cuenta casi de inmediato que aquí solo se rinde culto a la cocina y a los sabores que salen de ella. Si quieres ambiente, música y decoración ambiental, este no es tu lugar; pero si eres de esos que busca aprender que es un maestro cocinero, quédate y déjate llevar por las recomendaciones que sabiamente te darán.
![]() |
| Arroz chaufa |
Comenzamos este viaje siendo advertidos que las cosas aquí funcionaban distinto. Que este restaurante era una dictadura, en la que Fausto Li te decía que debías comer, como y cuanto, lo cual mehizo recordar mucho a los entrenamientos de karate, en las que decían que la mejor virtud de un alumno es el silencio.
Mis acompañantes esta vez fueron unos amigos que gustan del buen comer, y que aceptaron hacer esta visita por las tantas recomendaciones que nos habían hecho (aunque también debo decir que hubieron algunos que buscaron desalentarnos por el «maltrato» que les dió el maestro 🙂 ).
Llegamos y fuimos recibidos directamente por el buen Fausto Li quien nos instaló en una mesa con vista directa a la cocina (todas las mesas tienen vista a la cocina pero esta era espectacular) y lo primero que nos preguntó fue que queríamos comer.
![]() |
| Langostinos |
Solicitamos el tan recomendado pato pekines, pero no había, así que dejamos que el maestro no s recomendara (es algo que deben hacer no solo por respeto, sino porque él realmente sabe) y nos dijo que debíamos comenzar con unos langostinos, para continuar con cerdo y terminar con un plato de pejesapo al vapor. Como yo soy de los que inicia siempre con sopa ( en contra de la tradición china que manda tomar la sopa al final) pedí un plato para abrir los fuegos, y debo decir que estaba buenísima, altamente recomendable.
Una vez pactado el menú, esperamos mientras éramos testigos en primera fila de como la magia fluía en aquella cocina. Lo primero en llegar fue un arroz chaufa, el cual no tenía una pizca de sillao, pero que al probarlo sorprendía el excelente sabor y textura que tenía.
Al poco rato llegó el plato de langostinos ell cual estaba espectacular. La mezcla de sabores era precisa para realzar ese sabor tan caracterísco del langostino, una verdadera genialidad.
![]() |
| Langostinos en detalle |
Andábamos todavía remecidos con la excelencia de los langostinos, cuando llegó a nosotros el cerdo de manos del mismo maestro, y la razón era muy sencilla: el mismo quería explicarnos que este no era un plato hecho con salsa tamarindo sino más bien con salsa ken tu, que hace realzar el sabor del cerdo en vez de opacarlo.
Y es aquí donde radica la importancia de ser humilde y dejarse llevar por las enseñanzas del que sabe. Fausto Li es una persona de trato típicamente oriental, trato directo y filudo, pero impregna en cada palabra sobre la comida que sirve la sabiduría que le han dado los 19 años al mando de este restaurante. Nadie mejor que el para saber que se debe servir, ya que el mismo compra los ingredientes y prepara los platos, lógica de la más pura.
Volviendo a nuestro tema, el cerdo fue otro poema a la buena comida. En su punto exacto de cocción, los sabores explotaban uno a uno en la boca, y mezclándolo con el sabor del arroz era espectacular.
Al igual que nos pasó con los langostinos, apenas terminábamos el cerdo nos llegó el plato de fondo: un par de pejesapos al vapor que se veían increíbles. El color sumado al aroma que tenían son indescriptibles, y al probarlo fue la petit mort gastronómica en su máxima expresión.
Textura perfecta, sabor indescriptible, color preciso y aroma perfecto, ¿qué más se podía pedir?. Bueno como bien saben los que me siguen, yo no puedo terminar un almuerzo perfecto como este sin un postre. Y así fue que nos trajeron los naranjitas chinas con chirimoya que fueron el fin de fiesta perfecto para un almuerzo apoteósico.
Al irnos el maestro nos sugirió que si queríamos probar su tan famoso pato pekines, era mejor ir un domingo a las 12:30 porque es su plato más pedido y es dificil que encontremos algo despues de esa hora. Agendado 🙂
![]() |
| Cerdo en salsa Ken tu |
![]() |
| El bocado de cerdo |
![]() |
| Pejesapo al vapor |
![]() |
| EL postre |
![]() |
| La naranjita en detalle |
Ver Pun kay en un mapa más grande |
[puntaje]Ubicación = 9[/puntaje]
[puntaje]Estacionamiento = 6[/puntaje]
[puntaje]Ambiente = 7[/puntaje]
[puntaje]Atención = 7[/puntaje]
[puntaje]Comida = 9[/puntaje]
[puntaje]Precio = 6[/puntaje]










Primer pejesapo al vapor para mi, espectacular!!!
Espectacular!!! Recomendable de todas maneras…. debemos ir a probar el pato en otra incursión, ah!! y los postres también!
y cuanto costó comer alli????
3 personas S/.183.00